Estandariza tus procesos

¡Muy buenas a todos!

En la segunda entrada del blog voy a hablar de uno de los términos más relacionados con el mundo del lean manufacturing, y no es otro que la estandarización de procesos. Por estandarizar se entiende marcar unas normas que sean claras y que se puedan seguir con el fin de evitar errores humanos. Errores que pueden llevar a problemas de calidad, en sobrecostes de plantilla o de material, o en problemas de seguridad y accidentes.

No hay que pensar en los estándares como limitantes, si no como la mejor manera posible de actuar hoy y que hay que intentar mejorar de cara a mañana. Como se cita en el libro Kaizen: La Clave de la Ventaja Competitiva Japonesa (1986) del consultor e ingeniero japonés Imai, “es imposible mejorar ningún proceso hasta que se haya estandarizado”. Una vez el proceso esté estandarizado y se sepa realmente como se realiza, entonces es cuando se pueden aplicar cambios para intentar mejorarlo.

Evidentemente siempre hay que intentar que los procesos estandarizados sean lo más fáciles posibles de realizar para el operario, de modo que alguien con una cierta práctica en el puesto lo pueda realizar sin que su actividad sea muy elevada (ya hablaré de la actividad y de otros términos como las saturaciones de los operarios en otra entrada).

Este es un ejemplo de hoja estándar de trabajo de un puesto que realiza tareas de picking de una gran empresa española de servicios.

Como se puede ver, entre otros elementos, se marca:

  • Las tareas que realiza el operario con el orden a seguir.
  • El takt time de la línea.
  • El tiempo que debería tardar el operario en realizar las diferentes tareas según los estudios que se hayan realizado de métodos y tiempos.
  • Qué método ha de usar en cada caso para realizar el picking (ya sea pistola de radiofrecuencia, pick-to-light o mediante tarjetas).

Esta hoja es de gran utilidad, ya que (siempre que no se haya cometido un error), permite saber con una observación de tareas si el operario cumple o no con el proceso establecido. Por ejemplo, no es raro observar como en diferentes turnos se realiza un mismo puesto de formas diferentes, pero gracias a la hoja de estandarización (y a estar un rato observando el puesto) se puede saber qué no se está haciendo correctamente.

Otro punto a comentar es que siempre hay que tener en cuenta la opinión del operario de cara a un posible cambio del proceso, y no cerrarse en banda ciñéndose a la hoja de estandarización. Al fin y al cabo, ellos están el puesto cada día 8 horas, y es posible que vean una posible mejora que habrá que analizar. La estandarización y el trabajo en equipo deben ir de la mano.

También hay que tener en cuenta qué tipo de tarea se realiza. Si es una tarea muy repetitiva, el estándar que se marque ha de ser más rígido que en tareas más generales. Igualmente, en ambos casos es vital usar las normas establecidas.

En definitiva, estandarizar tus procesos es algo súper importante de cara a afrontar la mejora continua y todo lo relacionado con la calidad.

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

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